When tragedy befalls you...
Pete Townshend
Vi en televisión un programa sobre Os Paralamas do Sucesso. Se centraba en el accidente aéreo que dejó a Herbert Vianna, guitarrista y vocalista, en silla de ruedas.
Narraron las particularidades de su larga rehabilitación que, además del daño físico y cerebral, tuvo que enfrentar el daño anímico pues su esposa murió al estrellarse la avioneta que él mismo manejaba. Pasaron después un trozo del concierto de regreso de Vianna. Me llamó mucho la atención que, dentro de la emotividad del ambiente, lo que resaltaba para mí fuera la presencia de la silla de ruedas.
Como si ese aparato, esa máquina evidenciara una vulnerabilidad, una fuga en la imagen del grupo. Como si su sola presencia en un escenario anulara la imagen, la testosterona y el ego propios de los conciertos de rock. La relación entre silla de ruedas y guitarra eléctrica se contraponía como si la vulnerabilidad de la silla atenuara la potencia, la violencia, de la guitarra.
Por esos días vi la entrega 18 de None Cero Band. Desde que empezó el proyecto le platiqué a Marco que los videos, de algún modo, me recordaban dos escenas de película: Stranger than Fiction y Dan in real life.
En estas películas los personajes están en crisis: Harold (Will Ferrel) ve amenazado el orden que sostiene su vida cuando tiene que auditar el negocio de una mujer que le atrae y además descubre que su vida es producto de una novela y Dan (Steve Carell) acaba de perder a su esposa y se enamora de la novia de su hermano.
En ambas películas la escena en la que el protagonista toca una canción es el momento donde su delicada resistencia se quiebra y esa apertura hace que quien lo escucha también se abra.
Este estado de vulnerabilidad, como antes la silla de ruedas, modifica la energía original de la canción. Si escuchamos las versiones originales de ambas canciones es difícil encontrar en ellas esas grietas. Tanto en la versión de Townshend como en la de Wreckless Eric el tono es más agresivo, más cerrado.
Música desde la vulnerabilidad, para la vulnerabilidad.

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