1.
Cuando cotidianamente me veo privado de espacios para cierta lógica racional, cuando abandono los espacios de trabajo: clases, discusiones, post del blog, proyectos en desarrollo… incluso lecturas “teóricas”.
Es decir, cuando estoy de vacaciones, en que el día a día es permanente y conscientemente afectivo, divertido, social, “vacío” de pensamiento de trabajo… esa maquinaria de defensa que es mi pensamiento lógico, interpretativo, encuentra su cauce en el sueño.
Mis días se ocupan en festejos, baile y diversión, mientras que mis sueños se hacen cargo de mi pensamiento “lógico”. Es en ese espacio del sueño donde empiezan a definirse los proyectos. En ese espacio del duermevela se trazan, como en las hojas de mi cuaderno, las líneas rectoras de los proyectos pendientes.
¿Dónde quedan los límites entre sueño irracional y vigilia lógica? ¿En este tiempo el sueño invade esa parte de vigilia consciente para cargarlo de irracionalidad o es cuando la mayor parte de mi día se vuelve irracional, desordenado, sin reglas que mi sueño entra al relevo y se vuelve racional para equilibrar los contrarios?
2.
Sueño de la noche número tres.
Darle cierta lógica a los textos, a los post que durante el 2011 conformaron las entradas del blog suicidio virtual.
Durante el sueño surgió la necesidad de organizar, a través de ciertos temas, el sentido de esa marea informe de discurso cotidiano en la red.
3.
La primera evidencia es que estos textos surgen de acuerdo a actividades que emprendo. Asesorías de tesis, taller de crítica o un taller sobre ensayo, me piden reflexiones no solo sobre temas pertinentes a estos talleres, sino primordialmente a la forma que, a través de ellos, pretende instaurarse.
Del taller de ensayo surgen los ensayos de bolsillo, de las asesorías de tesis surgen cuestionamientos sobre el discurso académico o discusiones sobre los límites de los temas que se discuten (imagen y dispositivo que las registra; los colectivos artísticos y lo que producen; participación de los receptores en el fenómeno artístico…); del taller de crítica la posibilidad de volver este ejercicio una práctica cotidiana y extendida.
Incluso de una actividad informal que llamamos “miércoles de expos y verduras” surgieron las reseñas de exposiciones que retomé durante este año.
4.
Otra vertiente de entradas tiene que ver con el apremio cotidiano.
En respuesta a la situación de inseguridad que se vive, surgen intentos de construir líneas de solidaridad o esquemas de construcción de una comunidad que nos ayude a responder ante este ambiente hostil.
Probablemente esta sea la serie de textos más recurrente este año.
Durante la sexta noche soñé que esos textos, aun siendo escritos espontáneamente y sin ese objetivo, pueden formar un texto mayor sobre el nuevo (des)orden social y cultural que está surgiendo en Monterrey.
5.
Sueño de la quinta noche.
Se me hizo evidente que muchas de las “formas de escritura” que asumo (incluso las incluidas en este blog) podrían considerarse híbridas. Es decir, que no se definen dentro de un género claramente definido; sino que se dan entre géneros, se filtran entre las grietas que dejan ciertas formas.
Los ensayos de bolsillo a pesar de tener una estructura ensayística, tienden hacia el valor de la imagen y en lo fragmentario dan lugar para que el sentido se estructure en el silencio.
Muchas de las reflexiones de este blog (sobre todo las que tienen que ver con la producción cultural y la situación de violencia) tratan de registrar conversaciones que tuve, intentan relentizarlas.
Entrarían dentro de ese proyecto de buscar en la producción de conversaciones una nueva forma de producción cultural accesible a cualquiera sin la necesidad de hacer depender su desarrollo al conocimiento de una técnica.
6.
Me queda un poco más de una semana de vacaciones.
Estoy seguro que durante el sueño surgirán nuevos planes y proyectos que se irán anotando en la claridad de ese cuaderno nocturno.


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