el epitafio como motor de contenidos

Decidí empezar un blog. Cuando hay gente que viene de vuelta de la existencia virtual, yo me decido a explorarla.

A destiempo, a contracorriente.

Para mí, después de más de 20 años de ejercer la crítica en esos medios materiales que son las publicaciones autogestivas, las revistas, los periódicos y, recientemente, los libros, este suscribirme a lo virtual, a lo inmaterial, es también una forma de suicidio virtual.

Escribo este blog como un salto al vacío.

Más que el optimismo de buscar la visibilidad o existencia en este medio; la sensación de desencanto, un espíritu descorazonado de “cansancio de las rutinas sagradas de la existencia” es el que me arroja a esta red.

Quiero pensar que, en esa decepción, reside el espíritu crítico.

Los temas son los de siempre, los que me han creado más malestar: la experiencia cotidiana de la imagen y la tecnología, la relación entre capital, política y cultura.

Comienzo este suicidio virtual. Mi epitafio intenta ser un diálogo continuado.

lunes 16 de enero de 2012

¿Dilemas entre publicidad y arte contemporáneo?



I. Campos y alcances


Los límites entre las estrategias del arte contemporáneo y la publicidad parecen diluirse. Para cualquier receptor de revistas de tendencia parece que los dos campos se diluyen y confunden. Ya no es claro hasta dónde llega la critica o enaltecimiento de la estética de la publicidad y del diseño y hasta dónde generar un producto vendible, se volvió el objeto mismo del arte?


II. ¿Quién ostenta las reivindicaciones de la vanguardia?

A principio del siglo XX las vanguardias históricas establecieron ciertas premisas: romper con la institución del museo y equiparar el arte a la vida, ir en contra de la estética burguesa y, a través de los medios de producción buscar estéticas revolucionarias que exaltaran nuevos objetos de arte: la vida urbana, su velocidad, su dinamismo... Al pasar de los años y de los procesos de institucionalización del arte ¿quién reivindicó los logros revolucionarios de las vanguardias: el arte contemporáneo o la publicidad?

III. Espacio público : espacio privado : espacio corporativo  

La premisa vanguardista "el arte debe salir a la calle" ha traído complicadas consecuencias tanto para la vida pública, como para la estética. La idea de aprovechar ese espacio público como logro de la modernidad para el debate y la protesta, se ha utilizado cada vez más para el escándalo mediático y para la privatización corporativa.

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